Además, usar un ratón o un panel táctil puede resultar complicado. En ocasiones, los movimientos son demasiado rápidos o no lo suficientemente sensibles, lo que dificulta hacer clic en el elemento correcto. Las personas mayores también pueden olvidar cómo utilizar algunas funciones. Esto puede hacer que se sientan frustradas o avergonzadas, especialmente si necesitan ayuda de otra persona. Por último, muchas personas mayores no se sienten cómodas con la tecnología. Pueden considerarla demasiado compleja o temer romper algo. Este miedo puede impedirles usar completamente los monitores. Para facilitar su uso, empresas como Infantop están trabajando arduamente para crear monitores fáciles de usar que satisfagan específicamente las necesidades de las personas mayores, como el Monitor para bebé para coche .
Al elegir un monitor para personas mayores con problemas de visión, es importante encontrar uno que sea fácil de ver y usar. Un buen monitor para adultos mayores debe tener una pantalla grande. Las pantallas más grandes ayudan a ver imágenes y textos con mayor claridad. Un tamaño de pantalla de al menos 24 pulgadas es una excelente opción. Este tamaño facilita la lectura del texto sin forzar la vista. También es útil buscar monitores con alta resolución. Una alta resolución significa que las imágenes y los textos se ven nítidos y definidos. Esto es importante para las personas mayores, ya que reduce el riesgo de fatiga visual. Otra característica útil es la posibilidad de ajustar el brillo. Algunas personas mayores pueden necesitar una pantalla más brillante para ver bien, mientras que otras podrían preferir una luz más suave. Asimismo, es recomendable contar con un monitor que permita aumentar el tamaño del texto. Muchos monitores actuales incluyen configuraciones que permiten a los usuarios incrementar el tamaño del texto, lo que facilita a las personas mayores leer correos electrónicos, mensajes o artículos de noticias.